Sustantivamente Educación, Adjetivamente artística

Sustantivamente Educación, Adjetivamente artística



Johan Stiven Cuadrado Muñoz


(084700392022)



Semestre IX



Docente: Jhessper Botello Agredo  


CREAD Kennedy 




Licenciatura en Educación Artística


Seminario integral para la educación artística


Bogotá D.C   


 Abril de 2026


Problemas y preguntas generadoras 

¿Es la educación artística una herramienta para desarrollar la creatividad o simplemente para transmitir técnicas y habilidades?

No se puede concebir a la educación artística como solo una herramienta para transmitir técnicas y habilidades. Existen procesos que permiten desarrollar la creatividad y, para establecerlo, es necesario describir que factores inciden en la capacidad creativa en torno a la educación artística. Los siguientes argumentos nos pueden brindar una mayor claridad sobre los instrumentos utilizados que motivan la expresión a través de la creatividad. 



En primer lugar, para potenciar la creatividad se necesita de la curiosidad, la imaginación y la flexibilidad de pensamiento. Estimular estas habilidades cognitivas y blandas en el momento en que se aplican ejercicios creativos hace que los estudiantes adquieran ciertas capacidades que van mas allá de las notas académicas, abriendo espacios y ambientes necesarios para ampliar la innovación.

Entre otras cosas, justificar el porque la educación artística desarrolla la creatividad nos lleva a reflexionar sobre que es la educación artística y como se conecta con la creatividad. En este caso, la educación artística no significa solo enseñar manualidades o distintas disciplinas trabajadas dentro del área a los estudiantes; implica muchas mas cosas. La definición que le puedo dar es que se trata de una enseñanza que utiliza las artes y cuyo propósito principal es  fortalecer de manera integral al estudiante, fomentando características especiales, entre ellas la creatividad. Se da importancia a los aprendizajes trasmitidos, que aporten de manera significativa al desarrollo personal, emocional y psicológico del estudiante durante su vida académica. Para esta parte, es prudente enfatizar que la educación artística también sirve para la enseñanza de técnicas y manifestaciones artísticas, pero no se limita solo a eso. Haciendo esta claridad, podemos decir que la educación artística esta ligada o conectada con la creatividad, ya que actúa como un agente facilitador al permitir la expresión de ideas, emociones y sensaciones propias del estudiante, lo que se asocia directamente con el desarrollo creativo.

Algo que también se puede destacar y resulta relevante dentro del campo educativo son los factores que inciden en las capacidades creativas, tales como la actitud del estudiante o las características que presente cada uno en su proceso. En segundo lugar, encontramos valores como la autoestima y la seguridad, que los motiva a tomar riesgos y ayudan al niño a tener un autoconcepto positivo, que refuercen esa idea nos lleva a posibilidades como la danza/baile que genera en ellos un amplio campo de cualidades kinestésicas y de movimiento relacionadas con la creatividad.  

¿Cómo se puede equilibrar la formación técnica con la expresión personal en la educación artística?

Para iniciar, se debe ser consciente de lo que diferencia y complementa estos dos aspectos. Previamente, se menciono que la educación artística no se puede limitar únicamente a lo técnico, pero tampoco puede centrarse solo en la expresión artística o personal. Para ello, se debe definir un balance que aporte a estas líneas, aprovechando al máximo  cada una de sus cualidades y logrando que funcionen a la par. 

Un ejemplo de lo anterior es enseñar al estudiante a cantar, bailar, pintar entre otras disciplinas, lo cual puede obstaculizar su proceso formativo, porque lo que se busca es formar a una persona, no a un cantante, un pintor, etc. En lugar de eso, el docente puede apoyarse en otras áreas, herramientas y técnicas que le permitan ayudar al estudiante a desenvolverse en distintos campos de su vida o, en términos generales, a crecer en su vida académica, sin necesariamente convertirlo en un profesional de las manifestaciones artísticas que se trabajen.

Para lograr esto de forma mas eficaz, se requiere de la técnica al servicio de la idea. Es decir, para que exista una verdadera complementariedad, es fundamental utilizar la técnica como punto de materialización de ideas propias y colectivas, que lleven consigo la trasmisión de emociones. Para ello, es necesario concebir la técnica como un medio y no como un fin, reconociendo cada modo de expresión sin juzgar la identidad del estudiante.


¿Es la educación artística accesible para todos, o está reservada para aquellos con talento o recursos económicos?

Vayamos por partes. Como primer punto, hay que señalar que las artes son un área fundamental y obligatoria en la educación colombiana. Asimismo, la Unesco nos habla de la educación artística como un derecho fundamental, destacando que no debe ser un privilegio. Esto, teóricamente, nos da luces de la importancia de la educación artística para el desarrollo integral del estudiante, pero también evidencia un problema que hace parte de la cuestión: él factor "privilegio".

No se puede ocultar que existen brechas que impiden el desarrollo normal del área de educación artística. Mas allá de que la gran mayoría de colegios implementen esta área, las causas también están relacionadas con limitaciones económicas que dificultan el acceso. Los materiales, instrumentos, clases personalizadas etc., condicionan la aplicación de las artes dentro del currículo. Estas realidades dificultad que todos los estudiantes tengan la misma cantidad de horas o la profundización requerida para  la practica artística.

Ahora bien, el talento no debería suponer una posición jerárquica ni implicar recibir mas reconocimiento por contar con un "don" o una habilidad especial. Sin embargo, en su momento, quien recibía formación era ese individuo en particular, contrario a lo que se presenta hoy, donde se tiende a pensar más en un desarrollo continuo y mejorable. Aun así, existen casos no aislados en lo que se sigue creyendo que las artes son para las personas "correctas" o "pulcras", y no para quienes no se consideran lo suficientemente buenos.



Conclusiones

La educación artística no puede seguir siendo entendida como sinónimo de manualidades o como un espacio para descubrir talentos. Es, ante todo, un proceso de formación integral que toca dimensiones cognitivas, emocionales y sociales del ser humano. La creatividad no es un don que algunos tienen y otros no, sino una capacidad que se desarrolla cuando se generan las condiciones adecuadas, entre ellas la curiosidad, la imaginación y la libertad para expresarse sin miedo al juicio. En ese sentido, la técnica cumple un papel importante pero secundario, ya que su verdadero valor aparece cuando se pone al servicio de una idea, de una emoción o de una intención comunicativa, y no cuando se convierte en el objetivo final de la clase.

El equilibrio entre lo técnico y lo expresivo es quizás uno de los retos más importantes que enfrenta el docente de artes, porque caer en cualquiera de los dos extremos empobrece la experiencia. Enseñar solo técnica produce estudiantes que ejecutan pero no piensan, y enfocarse únicamente en la expresión libre sin ningún tipo de estructura puede dejar vacíos que dificultan el desarrollo artístico. La clave está en concebir la formación artística como un proceso que acompaña a la persona, no que la moldea hacia un perfil específico de artista.

La pregunta sobre el acceso, sin embargo, es la que deja una reflexión más incómoda y necesaria. Que la educación artística sea un derecho reconocido no significa que sea una realidad equitativa. Las brechas económicas, la falta de materiales, la reducción de horas y la persistente idea de que el arte es para quienes tienen talento o recursos siguen siendo obstáculos reales. Mientras no se resuelvan estas tensiones, la educación artística seguirá siendo, para muchos estudiantes, una promesa más que una experiencia.




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